Apoyo a la plataforma europea de EDCs

Urgente. Ayúdanos a protegernos de las sustancias que alteran el equilibro hormonal. Infórmate, firma y difunde. Acción europea contra los disruptores endocrinos.
 
La salud de los europeos está en juego frente a lo que la propia Organización Mundial de la Salud ha definido como una "amenaza global". Esta amenaza está encarnada, por "centenares de  sustancias contaminantes que todos tenemos ya en nuestros cuerpos y que a niveles bajísimos de concentración pueden causar desarreglos en nuestras hormonas, lo que puede causar infinidad de problemas de salud. La industria está presionando para que no se adopten medidas adecuadas y los ciudadanos también podemos hacerlo en sentido contrario", según Carlos de Prada, coordinador de la campaña sobre disruptores endocrinos de la Fundación Vivo Sano..

Los ciudadanos podemos participar de modo muy sencillo y rápido a través de una plataforma online colaborando en la consulta pública que ha abierto la Comisión Europea.

Exijamos medidas contundentes a la Comisión Europea, que está retrasando la adopción de medidas por la presión de la industria de los pesticidas y otros productos químicos.

"Esta es la única oportunidad que tendrás de dar tu opinión y exigir la urgente eliminación de las sustancias que alteran el sistema hormonal de nuestras vidas y proteger así nuestra salud" ha manifestado Dolores Romano, de Ecologistas en Acción, una de las entidades que apoyan la campaña

Te llevará menos de 5 minutos actuar. Solo tienes que rellenar tus datos y en 4 sencillos pasos tu opinión se enviará directamente a la Comisión Europea.

Actúa aquí ahora mismo: http://no2hormonedisruptingchemicals.org/es

¿Por qué tenemos que actuar ahora con urgencia?

Porque al participar en la consulta pública se hace ver a la Comisión Europea que esto es algo que preocupa a la ciudadanía europea y podrá servir como contrapeso a la labor de lobby de la industria

La coalición “EDC Free Europe” -que en español es Europa libre de Alteradores Endocrinos-  puesta en marcha por diferentes organizaciones  europeas que luchan contra la contaminación por contaminantes hormonales y de la que forma parte la Fundación Vivo Sano ha lanzado hoy esta plataforma online que permite informarse y participar fácilmente en la consulta europea sobre los alteradores hormonales que ha puesto en marcha la Comisión Europea.

La Comisión Europea ha diseñado una consulta muy técnica, probablemente de forma intencionada, a fin de hacer desistir a muchos ciudadanos europeos de participar en esta consulta. Es por ello que, para salvar ése obstáculo y facilitar que los ciudadanos puedan realmente hacer llegar su opinión,  la alianza de ONG EDC-Free Europe ha lanzado una plataforma online para facilitar que los ciudadanos envién respuestas previamente elaboradas a la Comisión.

Hacemos un llamamiento para que los ciudadanos hagan oir su voz en esta consulta europea exigiendo que se adopten medidas, ante el escandaloso retraso de la Comisión Europea, que ya ha incumplido sus propios plazos en este asunto favoreciendo así los intereses de la industria química, en detrimento de la salud de los europeos y de la Naturaleza del continente, muy castigada por estos contaminantes.

En estos momentos se está librando una desigual batalla en el seno de la Unión Europea. De un lado está lo que dicta el consenso mayoritario de la comunidad científica, convencida de que son necesarias medidas contundentes para proteger la salud de los europeos, del otro la industria que no quiere que se regulen adecuadamente estos contaminantes, ya que ello llevaría a la prohibición de muchos de ellos, por ejemplo, de muchos pesticidas que hoy son ampliamente usados y a los cuyos residuos en los alimentos nos exponemos cotidianamente. Hay alternativas saludables y más beneficiosas, incluso económicamente, para el conjunto de la sociedad, pero una serie de intereses económicos muy concretos se resisten a ellas.

Sabedores de que el que  una sustancia sea identificada como disruptor endocrino puede representar que no pueda establecerse un umbral seguro claro de exposición a las mismas, y que ello puede significar que deba prohibirse o reducirse extraordinariamente su uso, los lobbies industriales están ejerciendo toda la fuerza de su influencia sobre la Comisión Europea para impedirlo.

Como en todas las batallas, y esto lo es, la estrategia de ganar tiempo para entre tanto ir minando aquello que quiere combatirse, es fundamental. Eso es lo que en estos momentos está haciendo en Europa especialmente la industria de los pesticidas, junto con otros lobbies químicos, que intensificaron su labor de presión en cuanto vieron que la Comisión Europea comenzaba a tener muy en cuenta la enorme evidencia científica existente sobre los riesgos de estas sustancias contaminantes a la hora de adoptar medidas.

Son sustancias que los ciudadanos europeos ya llevamos en nuestros cuerpos. Por ejemplo, al ingerirlas diariamente con los alimentos, y la ciencia nos dice que pueden actuar a niveles bajísimos de concentración. Miles de investigaciones científicas asocian estos productos químicos a problemas de salud que están en crecimiento en nuestras sociedades.

La Comisión Europea ha adoptado una serie de medidas dilatorias, a pesar de que existía el compromiso de que hace ya cerca de un año -diciembre de 2013- deberían haberse establecido los criterios para identificar estas sustancias y poder actuar contra ellas.

Una de las medidas emprendidas por la Comisión Europea ha sido lanzar esta consulta pública para que los ciudadanos se pronuncien pero, como y se ha dicho, elaborada de un modo tan enrevesado y técnico que pocos ciudadanos, a la hora de la verdad, podían participar. Probablemente como modo de guardar las apariencias.

Por ello, una coalición internacional de organizaciones ha elaborado esta plataforma en línea que facilita que cualquier ciudadano pueda participar sin mayores dificultades, de modo muy simple, y pueda hacerse llegar un mensaje contundente para que se actúe contra estas sustancias contaminantes.

Son sustancias contaminantes que pueden estar presentes en la fruta y verduras que comemos, en el ambientador o el perfume que respiramos, en los productos de limpieza, en los plásticos y tejidos... y pueden estar asociados a múltiples problemas de salud, desde el cáncer a la obesidad, pasando por la infertilidad, problemas neurológicos en los niños, etc.

Actúa ahora mismo.

Como alguien dijo en una ocasión: "el mundo es peligroso no por los pocos que hacen el mal sino por los muchos que se sientan a ver lo que pasa".

No nos sentemos a ver lo que pasa. Actuémos. Firma y difunde aquí.