Infertilidad femenina

Un descenso de la fertilidad femenina ha sido asociado por múltiples estudios a sustancias tales como:  éteres de glicol basados en el etileno,  formaldehído, disolventes,  tolueno,  plomo, 1-bromopropano, radiación ionizante, 2-bromopropano,  óxido de nitrógeno,  pesticidas, pesticidas organoclorados,  herbicidas, clordecona, hexaclorobenceno, pentaclorofenol , tetracloroetileno, estireno, dioxinas , PCBs, DDT/DDE, mercurio, ...

Muchas de las sustancias citadas pueden ser encontradas como contaminantes cotidianos en los hogares: éteres de glicol, formaldehido, tolueno,…

Las formas en las que pueden manifestarse los efectos son variadas. Una de ellas es la de prolongar el tiempo necesario para conseguir un embarazo. Eso se ha comprobado, por ejemplo, con algunas sustancias pertenecientes a un grupo extraordinariamente presente en los hogares modernos: los compuestos perfluorados. Son sustancias del tipo de las del teflón y el goretex.

Un estudio publicado en la revista Human Reproduction comprobó que cuanto más presencia había de dos de estas sustancias (PFOA y PFOS) en los cuerpos femeninos más tardaban ésas mujeres en quedar embarazadas pese a los intentos reiterados. Los  niveles de ésas sustancias en las mujeres estudiadas eran comunes en la población general. No hablamos de un estudio sobre mujeres trabajadoras de algún sector con una peculiar exposición a estos compuestos.

La contaminación química está también asociada por muchos estudios científicos a un problema que demasiadas veces está vinculado a la infertilidad: la endometriosis. Un trastorno que parece estar creciendo en incidencia y que ha sido ligado a la exposición a sustancias como PCBs o dioxinas (contaminantes que fundamentalmente llegarían a través de la dieta). Alguna investigación lo asocia también a otras sustancias como algunos ftalatos muy frecuentes en los hogares (como el DEHP).