La casa anticáncer o cómo evitar los tóxicos en el hogar

El cáncer tiene un fuerte componente ambiental, y a menudo hay más contaminantes dentro que fuera de casa, pero se pueden evitar y escoger alternativas.

Observamos los detalles de nuestra casa y nos gusta. Es un hogar acogedor donde nos encontramos como en ningún otro sitio. Y sin embargo, es posible que vivamos rodeados de amenazas que resultan invisibles.

Cientos de estudios relacionan los contaminantes que se hallan en el hogar con el cáncer, ya sea como cancerígenos probados o posibles. La Organización Mundial de la Salud ha relacionado los disruptores endocrinos –como los ftlatos, el bisfenol y los retardantes bromados de llama– con los cánceres hormonodependientes (mama, ovarios, próstata o testículos).

En abril de 2010, el Panel Presidencial contra el Cáncer, en Estados Unidos, señaló a agentes tóxicos comunes presentes en los hogares, como el radón, el formaldehído y el benceno, como causantes de la enfermedad.

Cómo limpiar el hogar de tóxicos cancerígenos

Carlos de Prada, responsable de la campaña "Hogar Sin Tóxicos", de la Fundación Vivo Sano, nos dice que "no hace falta dramatizar, porque no vamos a desarrollar necesariamente una enfermedad, pero es muy importante que reduzcamos al máximo la carga tóxica debida a compuestos químicos que no vemos".

Ventilar y limpiar para evitar los COVs

"Las dos medidas más eficaces para reducir la concentración de compuestos dañinos es ventilar y limpiar el polvo", aconseja Carlos de Prada.

Abrir las ventanas durante diez minutos al día es suficiente para renovar el aire. De esta manera se reduce la concentración de compuestos orgánicos volátiles (COVs), que son emitidos por muebles de madera aglomerada o contrachapada, alfombras, tejidos, pinturas y materiales plásticos.

Para evitar los COVs, Carlos de Prada recomienda que elijamos muebles y objetos de madera maciza, y que preguntemos si han sido acabados con barnices sin disolventes.

Igualmente se debe eliminar el polvo: "hoy en día está formado por cientos de compuestos artificiales que no son inocuos", asegura De Prada.

Pintura sin tóxicos

Otro elemento conflictivo es la pintura. Las paredes o ventanas que conservan capas de pinturas antiguas podrían contener plomo. Para lijarlas deberíamos recurrir a profesionales.

Las pinturas actuales no lo contienen, pero conservan ingredientes potencialmente dañinos como los disolventes obtenidos del petróleo. Son los responsables del típico olor intenso que obliga a ventilar mientras pintamos.

Las alternativas son las pinturas ecológicas y naturales con base acuosa.

Agua sin trihalometanos

El agua que nos llega a través del grifo se puede filtrar con carbón activo o resina para eliminar los trihalometanos, unas moléculas cancerígenas que se forman como consecuencia de la acción del cloro sobre los compuestos orgánicos.

Los filtros se pueden colocar en la ducha, así como en el grifo de la cocina si queremos mejorar la calidad del agua para beber. Otra opción es instalar un filtro de ósmosis inversa, que permite obtener agua casi pura.

Productos de limpieza más sanos

Los fabricantes han ido reduciendo las proporciones de amoniaco, formaldehído, detergentes sintéticos y conservantes como los parabenos, pero todavía quedan cientos de ingredientes no exentos de peligros.

Conviene utilizar pocos productos y que sean de uso general, base jabonosa y sin perfumes.

Son recomendables los productos con alguna certificación ecológica (como Ecocert, Cosmos, BDIH, Vida Sana…). compuestos volátiles

Los principales tóxicos y cómo substituirlos

Descubre dónde se encuentran los principales tóxicos y sustitúyelos por opciones más sanas.

Compuestos volátiles

Dónde se encuentran: en pinturas, barnices, electrodomésticos, moquetas y muebles de madera aglomerada.
Opciones sanas: madera maciza, tratada con barnices sin disolventes. Las alfombras pueden ser de algodón ecológico. Algunas plantas como los ficus y las cintas absorben estos gases.

Ftalatos y bisfenol

Dónde se encuentran: en suelos de vinilo, envases de alimentos, pegamentos, ambientadores, cosméticos…
Opciones sanas: suelos de madera y corcho con barnices al agua. Optar por el cristal y el metal en vez de plásticos, y evitar los productos perfumados.

 


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