Las administraciones no informan debidamente sobre los riesgos reales

Lamentablemente, ni la Administración europea ni la nacional informan debidamente a la población acerca de la presencia de pesticidas en los alimentos y de las consecuencias reales que ello podría entrañar.

 

Por ejemplo, no informan acerca de:

  Las enormes incertidumbres que ofrecen los sistemas que utilizan para establecer esos niveles supuestamente “seguros”, ni hasta qué punto esos sistemas son cuestionados por la comunidad científica.

 Tampoco informan acerca de cuáles, de entre los pesticidas analizados, son pesticidas con propiedades de alteración hormonal y de las posibles consecuencias que podrían derivarse de ello.

Es lamentable la parquedad, que raya en el oscurantismo, que se aprecia al consultar webs oficiales como la de la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN). Así por ejemplo al consultar los “Resultados del Programa de Control de Residuos de Plaguicidas. Año 201542 se aprecia que lo que se presenta como “resultados” se limita a un brevísimo resumen en el que se dice que se analizaron un total de 2186 muestras entre el Programa Coordinado europeo y el Nacional de las que solo el 1.1% incumplían los límites. Añadiendo, además, dentro de la tendencia a quitar importancia y rebajar aún más las cifras que pudiesen mover a preocupación, que “hay que tener en cuenta que algunas de las muestras que han superado el LMR (Límite Máximo de Residuos) han resultado conformes debido a la incertidumbre analítica”.

A continuación, se limita a decir simplemente que un 44% de los cereales tenía residuos de pesticidas pero cumpliendo los límites, así como otros grupos de alimentos también los tenían (como un 46% de las frutas y verduras). Pero no aparece ningún listado de todos los pesticidas detectados y en qué tipos de alimentos fueron encontrados. Solo se hace con esa minoría que sí superaron el nivel legal43, lo que obviamente hurta a la sociedad el conocimiento de la mayor parte de la exposición humana a pesticidas con el pretexto de que, según estas agencias oficiales, solo es motivo de preocupación ese escaso porcentaje que sí supera los límites legales. Algo que no ti ene base científica que lo justifique adecuadamente. Año a año, se repite lo mismo cada vez que esta agencia española publica sus datos44.

 

Los datos completos deberían ser accesibles a través de internet sin necesidad de tener que solicitarlos de forma especial. No se aprecia una excesiva diligencia a la hora de informar a la población acerca de la situación real originada por la exposición a los pesticidas a través de los alimentos por parte de algunos organismos. No solo publicando sus datos sino facilitando el conocimiento público de los resultados de múltiples investigaciones que realiza la comunidad científica, tanto sobre el contenido de residuos de pesticidas en alimentos45 como sobre sus posibles efectos.

 

Este artículo forma parte del Informe de Alimentos con residuos de pesticidas alteradores hormonales. Haz click aquí para ver más 

 

Descárgate el Informe Alimentos con resíduos de pesticidas alteradores hormonales en PDF pinchando aquí.

 

Referencias:

42. En: http://www.aecosan.msssi.gob.es/AECOSAN/docs/documentos/seguridad_alimentaria/control_oficial/Resultados_Programa_de_Vigilancia_y_Control_de_residuos_de_plaguicidas_2015_V1.pdf

43. Resumen de los Residuos encontrados por encima del Límite Máximo de Residuos (LMR): En frutas frescas o congeladas: Tebuconazole Imidacloprid Imazalil Dithiocarbamates (Dithiocarbamates expressed as CS2, including Maneb, Mancozeb, Metiram, Propineb, Thiram and Ziram) Fenthion (fenthion and its oxigen analogue, their sulfoxides and sulfone expressed as parent) En naranjas, cerezas, manzanas, sandía y fruta del dragón En Hortalizas frescas o congeladas Tebufenpyrad Spirodiclofen Dithiocarbamates (Dithiocarbamates expressed as CS2, including Maneb, Mancozeb, Metiram, Propineb, Thiram and Ziram) Chlorpyrifos Prometryn Methomyl and Thiodicarb (sum of methomyl and thiodicarb expressed as methomyl) Dimethomorph Fenhexamid Myclobutanil Flupyradifurone (Not in list) Cypermethrin (Cypermethrin including other mixtures of constituent isomers (sum of isomers)) Dicofol (sum of p, p’ AND o,p’ isomers) Biphenyl En champiñón, judía verde, borraja, ají . En productos de origen animal: Piperonyl Butoxide En músculo de porcino En productos procesados: Iprodione. En aceitunas para aceite.

44. Puede comprobarse en la web de la entidad. Por ejemplo, en 2012 la AESAN (Agencia Española de Seguridad Alimentaria) tomó 2210 muestras de alimentos para detectar la posible presencia de pesticidas en ellos (un 48% de las cuales fueron de frutas y hortalizas). Un 44% de las muestras de frutas y hortalizas tenían residuos de pesticidas y un 28% de los alimentos procesados. Datos del control de residuos de plaguicidas correspondiente al año 2012. Agencia Española de Seguridad Alimentaria (AESAN). Subdirección General de Alertas Alimentarias y Programación del Control Oficial. Del total 1, 22% superaron los LMR (en más del 90% de estas muestras que superaban el límite eran frutas y hortalizas). Entre los pesticidas detectados se citan methomyl y thiodicarb, chlorpyrifos, oxamyl, dimethoate, permethrin, profenofos, clothianidin, endosulfan, linuron, dithiocarbamates, ooxynil, monocrotophos, hexaconazole, imazalil, ....

45. Se han realizado multitud de estudios acerca de la presencia de residuos de pesticidas en alimentos. Por ejemplo en frutas como naranjas, mandarinas, melocotones, nectarinas, caquis y sandias. Por ejemplo: Exposure assessment of fruits contaminated with pesticide residues from Valencia, 2001-2003. Houda Berrada, Referencias del capítulo: 31 Mónica Fernández , Maria José Ruiz, Juan Carlos Moltó, Jordi Mañes. Food Additives and Contaminants. En este estudio en la Comunidad Valenciana en 2001-2003 buscando la presencia de 15 pesticidas detectaron nueve de ellos. En concreto, el malation estaba en el 19% de las muestras, el fention en el 16%, y el methidation en el 10 %. En porcentajes apreciables de algunas frutas se excedían los límites máximos. Otro estudio en la misma comunidad autónoma, encontró pesticidas en el 44.8% de las naranjas y mandarinas analizadas. Se buscaban 11 pesticidas concretos. En un 51.9% de las frutas que contenían residuos se detectó carbendazim, el hexythiazox estaba en el 42.3%, el imazalil en el 15.0%, el imidacloprid en el 9.6%, el methidathion en 32.6%, y el methiocarb en el 2%. Algunas muestras contenían residuos de varios pesticidas simultáneamente (el 16%). El estudio era: Evaluation of 10 pesticide residues in oranges and tangerines from Valencia (Spain). C. Blasco, G. Font, Y. Picó. Food Control. Volume 17, Issue 11, November 2006, Pages 841–846