Los alimentos españoles contienen residuos de decenas de pesticidas disruptores endocrinos

Recientemente, la organización Ecologistas en Acción57 hizo público un interesante informe58 sobre la presencia de numerosas sustancias que pueden alterar el equilibrio hormonal en nuestras frutas y verduras. El documento se basaba en analizar los datos oficiales de la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN)59 para alertar del peligro que supone la exposición de la población española a plaguicidas a través de la alimentación. Se elaboraba además una lista de los 10 alimentos más contaminados. Las peras, con 16 plaguicidas disruptores, ocupaban el primer puesto60. Se analizaban en total 621 sustancias diferentes61.

 

Se comparó la lista de pesticidas detectados por las autoridades españolas con una lista de 53 principios activos autorizados que figuran entre aquellos a los que la comunidad científica atribuye propiedades de alteración endocrina, concretamente los que constan en los listados hechos públicos por la organización PAN Europe.

El análisis de PAN Europe, no solo se basaba en el análisis de 600 estudios disponibles en la literatura científica sobre pesticidas disruptores endocrinos y en algunos listados anteriores62. También tuvo en cuenta cuales de esas sustancias podrían ser reguladas teniendo en cuenta los criterios que en el momento de realizarlo manejaba la Comisión Europea para ver cuáles de esos pesticidas podrían terminar siendo regulados.

Es por ello una lista que no incluye todos los pesticidas con estas propiedades sino solo aquellos con un mayor peso de la evidencia científica y que reunían una serie de condiciones. Así, por ejemplo, dentro de esa cincuentena había 31 pesticidas que habían mostrado no solo tener efectos de disrupción endocrina sino para los que además se habían realizado experimentos en los que se habían comprobado efectos adversos concretos. Son sustancias en las que se han realizado experimentos con animales (in vivo) o se han obtenido datos epidemiológicos que han encontrado efectos adversos concretos asociados a la exposición a las mismas. Serían sustancias como: 2,4-D, abamectin, amitrole, bupirimate, chlorpirifos, chlorpirifos methyl, cypermethrin, deltamethrin, dimetoate, epoxiconazole, fipronil, glyphosate, ioxynil, iprodione, lambda cyhalothrin, linuron, mancozeb (ditiocarmamato), maneb (ditiocarbamato), metconazole, methomyl, metribuzin, myclobutanil (triazol), prochloraz (conazol), propyzamide, pyrimethanil, spiromesifen, tebuconazole (triazol), thiachloprid (neonicotinoide), thiophanete-methyl, tralkoxydim, triadimenol (triazol).

Hay que tener en cuenta, no obstante, que esa lista de PAN-Europe no incluye todos los pesticidas que podrían causar estos efectos63. De hecho, aunque para este informe se partió de buscar solo 53 pesticidas a los que se atribuyen capacidades de alteración hormonal, hay informes que muestran que son muchos más los pesticidas que pueden tener estos efectos. Así, por ejemplo, un informe de la Comisión Europea identifica 162 sustancias activas que se sabe o sospecha que pueden ser disruptores endocrinos64. Por otro lado, hay muchas sustancias que se usan y que aún no han sido evaluadas. Incluso es posible que sustancias presentes, pero por debajo de los límites de detección considerados, pasen desapercibidas.

En cualquier caso, los resultados fueron preocupantes, ya que de las 53 sustancias de partida se encontraron 33 plaguicidas con capacidad de alterar el equilibrio hormonal en los alimentos españoles. Eran, en concreto, los siguientes: 2,4-D, bupirimato, captan, clorotalonil, clorpirifos, clorpirifosmetil, cipermetrín, ciproconazole, deltametrín, ditiocarbamatos, epoxiconazole, fenoxicarb, flutriafol, iprodione, lambda-cihalotrín, linurón, malatión, metiocarb, metomil, miclobutanil, penconazole, pirimicarb, procloraz, propamocarb, propiconazole, propizamida, pirimetanil, piriproxifen, tebuconazole, tiacloprid, tiofanatemetil, tolclofosmetil y triadimenol.

Estos resultados mostraban que la dieta convencional es responsable de que un notable porcentaje de la población española se vea expuesta cotidiana a inadvertidamente a decenas de pesticidas disruptores endocrinos.

 

El informe de Ecologistas en Acción hacía un repaso acerca de la mayor o menor presencia de residuos de pesticidas en los diferentes alimentos. En las frutas y verduras, que en un 45% tenían presencia de pesticidas, es donde se encontró el mayor número de residuos de diferentes tipos de estas sustancias, 119 en total, de los que 30 eran pesticidas con capacidad de alterar el equilibrio hormonal. La miel era el producto de origen animal con mayor presencia de residuos de pesticidas disruptores, como el insecticida clorpirifos, aunque era la grasa ovina la que tenía más residuos de pesticidas prohibidos65 y en el arroz habría 3 pesticidas disruptores.

Los 10 alimentos más contaminados con plaguicidas disruptores endocrinos según este informe fueron, por este orden: las peras (en las que se detectaron 49 pesticidas diferentes, de los cuales 16 eran disruptores endocrinos: captan, clorotalonil, clorpirifos, clorpirifos-metil, cipermetrina, deltametrin, fenoxicarb, iprodione, lambda-cialotrin, ditiocarbamatos, metiocarb, miclobutanil, penconazole, pirimetanil, tebuconazole, tiacloprid), las manzanas (32 pesticidas de los que 13 eran disruptores endocrinos: captan, clorpirifos, cipermetrina, deltametrin, iprodione, lambda-cialotrin, diticarbamatos, miclobutanil, penconazole, pirimicarb, desmetilformamidopirimetanil, tebuconazole, ti acloprid ), melocotones (16 pesticidas y de ellos 9 disruptores endocrinos: clorpirifos, cipermetrina, deltametrin, iprodione, lambda-cialotrin, diticarbamatos, metiocarb, tiacloprid, tiofanate-meti l), naranjas (18 pesticidas de los que 8 eran disruptores: clorpirifos, clorpirifos-meti l, lambda-cialotrin, ditiocarbamatos, penconazole, propiconazole, pirimetanil, piriproxifeno), espinacas (16 plaguicidas de los que 8 eran disruptores endocrinos : deltametrin, clorpirifos, cipermetrina, deltametrin, lambda-cialotrin, diti - carbamatos, pirimicarb, propamocarb), pepinos (17 pesticidas de los que 7 eran disruptores endocrinos : cipermetrina, flutriafol, diti carbamatos, propamocarb, pirimetanil, tiacloprid, triadimenol) zanahorias (15 pesticidas en total de los que 7 eran alteradores hormonales: clorpirifos, cyproconazole, iprodione, linuron, diti carbamatos, tiacloprid, tolclofos-meti l), tomates (Nº Plaguicidas totales 20, Plaguicidas EDCs encontrados:6 :clorotalonil, clorpirifos, deltametrin, flutriafol, lambdacialotrin, piriproxifeno), uvas de mesa (20 pesticidas, de ellos 6 disruptores: clorpirifos, iprodione, penconazole, propamocarb, pirimetanil, tebuconazole) y mandarinas (con 9 pesticidas de los que 6 eran disruptores endocrinos: clorpirifos-metal, procloraz, propiconazole, pirimetanil, tebuconazole).

El clorpirifos es el plaguicida disruptor endocrino más frecuente como contaminante alimentario (detectado en 20 alimentos diferentes en ese informe). Es preocupante, porque junto a ser el pesticida más frecuentemente detectado es, también, uno de los pesticidas más estudiados acerca de sus riesgos para el desarrollo del cerebro infantil y otros efectos66. Los siguientes pesticidas más frecuentes serían la cipermetrina (presente en 14 alimentos analizados), la deltametrina (10 alimentos) y los ditiocarbamatos: maneb y mancozeb (10 alimentos).

Sin embargo, como en los programas de control de alimentos no se han analizado todos los pesticidas que se usan en estos momentos en Europa parece evidente que el número de pesticidas con capacidad de causar disrupción endocrina deba ser superior67. Así, se destaca en ese informe que no se haya analizado debidamente la presencia de pesticidas como el glifosato.

 

Como ya se dijo, la cantidad de pesticidas disruptores endocrinos debe ser mucho más amplia que los 33 aludidos. Si en lugar de buscar los 53 que son citados por PAN Europe en las listas de pesticidas que se encuentran en los alimentos, se hace con los 162 citados en informes de la Comisión Europea68 vemos como el número de pesticidas disruptores endocrinos puede ser muy superior. Así, buscando esas 162 sustancias en los listados de cientos de ellas que se detectan en los alimentos de la UE según nos informes de la EFSA, como el último informe de esta agencia publicado en 2016, encontramos otras sustancias bifenthrin, carbendazim, boscalid, fludioxonil, axoxytrobin, cyprodinil, imazalil, imidacloprid, glyphosate, pyraclostrobin, dimethomorph, fluopyram, fenhexamid, difenoconazole, methoxyfenozide, pirimiphosmethyl, carbaryl, carbofuran, dimetoato, spirotetramat... algunos de ellos, pesticidas muy representativos que son encontrados en miles de muestras de los alimentos europeos. De hecho, tal y como se apunta en el informe de la EFSA de 2014 pesticidas como imazalil, boscalid o cyprodinil figuran entre los más frecuentemente detectados en productos vegetales junto a otros como dithiocarbamates, chlorpyrifos, chlormequat, propamocarb, thiabendazole, o pyrimethanil.

Para la elaboración de ese informe de la Comisión Europea se evaluaron 324 principios activos pesticidas de los 482 autorizados en la UE69 de los que 147 eran fungicidas, 123 herbicidas, 98 insecticidas y 114 de otros tipos. Se clasificaba a las 162 sustancias que se consideraban pesticidas disruptores endocrinos en tres categorías: 32 sustancias en la Categoría I (disruptores endocrinos en humanos), 84 sustancias en la Categoría II (disruptores endocrinos probables en humanos con una evidencia suficiente de serlo en animales) y una Categoría III de 46 sustancias (sustancias con actividad endocrina, con menos evidencias que las categorías I y II). La lista70 de sustancias activas usadas en productos pesticidas que han sido identificadas es la que sigue71:

Este artículo forma parte del Informe de Alimentos con residuos de pesticidas alteradores hormonales. Haz click aquí para ver más 

 

Descárgate el Informe Alimentos con resíduos de pesticidas alteradores hormonales en PDF pinchando aquí.

 

Referencias:

57. Ecologistas en Acción

58. El informe ’Directo a tus hormonas. Guía de alimentos disruptores’ Residuos de plaguicidas con capacidad de alterar el sistema endocrino en los alimentos españoles

59. Ecologistas en Acción pidió a la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN) datos de varios programas de control de la presencia de contaminantes en alimentos en España correspondientes al año 2014 y le fueron remitidos los datos del Programa de Control de Residuos de Plaguicidas del año 2014 (incluyen miles de muestras de . productos animales, cereales, frutas, verduras y otros productos vegetales, productos procesados, alimentos infantiles y otros alimentos).

60. El informe destacaba lo que ya se ha comentado acerca de que “la legislación actual, que permite la presencia de plaguicidas por debajo de un límite de residuo por alimento, es inadecuada para los contaminantes hormonales. Cualquier mínima cantidad entraña un peligro, que puede multiplicarse por la acción combinada de las decenas de plaguicidas encontrados por el análisis”.

61. Incluyendo algunas sustancias prohibidas o no autorizadas como el DDT, lindano o endosulfán.

62. Como la realizada por la Administración sueca (KEMI) o en estudios como el de R. McKinlay, J.A. Plant, J.N.B. Bell, N. Voulvoulis, Endocrine disrupting pesticides: Implications for risk assessment, Environment International 34 (2008) 168–183

63. Por ejemplo, no incluyen pesticidas ya prohibidos pero que pueden estar presentes en allimentos y tener capacidad de alterar el equlibri hormnal como DDT, HCH o endosulfán.

64. European Commission. Commission Staff Working Document. Impact Assessment.Defining criteria for identifying endocrine disruptors in the context of the mplementation of the plant protection products regulation and biocidal products regulation. Main report. Brussels, 15.6.2016 SWD(2016) 211 final

65. Pesticidas persistentes y bioacumulativos como clordano, DDT y su metabolito el DDE, p,p- y alfa-HCH o beta-HCH

66. El informe de Ecologistas en Acción, repasando la literatura científica, apunta que además pudiese ser capaz de alterar el ADN (mutágeno), ser persistente y bioacumulable. Y que los efectos se darían a niveles de exposición diarios, por debajo de los límites de residuo de clorpirifós permitidos por la legislación. Por otro lado, esos niveles se habrían superado en muestras de cuatro alimentos, miel, zanahorias, patatas y piña.

67. Como se comenta en el informe de Ecologistas en Acción además, para reducir costes, solo se analiza un número limitado de plaguicidas en cada alimento, de modo que algunos alimentos podrían contener más residuos de diferentes plaguicidas.

68. Brussels, 15.6.2016. SWD(2016) 211 final. COMMISSION STAFF WORKING DOCUMENT. IMPACT ASSESSMENT. Defining criteria for identifying endocrine disruptors in the context of the implementation of the plant protection products regulation and biocidal products regulation. Main report. Accompanying the document. COMMUNICATION FROM THE COMMISSION TO THE EUROPEAN PARLIAMENT AND THE COUNCIL. on endocrine disruptors and the draft Commission acts setting out scientific criteria for their determination in the context of the EU legislation on plant protection products and biocidal products. Concretamente en el Annex 5. Chemical substances used in PPP or BP, identified as endocrine disruptors under each of the 4 options.

69. A fecha de enero de 2016.

70. En esta lista no figuran algunos pesticidas que como el flutriazol, el metiocarb, el metomil o el pirimicarb sí figuran en las listas de pesticidas disruptores de PAN Europe.

71. Marcándose con un asterisco las que han sido clasificadas en una de las 3 categorías y también clasificadas como C1 o R1, o las persistentes