Introducción

El objeto de este documento es mostrar los resultados de una encuesta realizada a empresas del sector alimentario que operan en el mercado español y conocer su postura sobre el uso del bisfenol A, una sustancia contaminante asociada a muchos problemas de salud, en los envases alimentarios (principalmente, latas).

La Fundación Vivo Sano, como parte de la campaña Hogar sin tóxicos, ha realizado una encuesta a empresas del sector alimentario que operan en el mercado español para conocer su postura sobre el bisfenol A, una sustancia contaminante que muchos estudios asocian a problemas de salud, en los envases alimentarios (sobre todo, latas).

Para ello, la Fundación Vivo Sano ha contactado con 101 empresas. De ellas, 73 no han contestado y 28 han respondido.

De las que respondieron, sólo 5 manifestaron no utilizar bisfenol A en sus productos, otras 8 –entre ellas algunas que afirmaron que en 2015 ya no lo usarían– lo han sustituido en mayor o menor proporción o están en proceso de hacerlo, y 4 están estudiando eliminarlo.

Por otra parte, un total de 10 empresas manifestaron expresamente que el uso del bisfenol A es “seguro” para la salud y/o no dijeron haber tomado o estudiado tomar medida alguna para sustituirlo o estar esperando a lo que hiciesen las autoridades.

En general la información ofrecida por las empresas no permite, en nuestra opinión, calificar la situación como satisfactoria de cara a la mejor protección de la salud de los consumidores.

La encuesta se realizó entre los meses de septiembre y noviembre de 2014 y los pormenores de las respuestas, así como el listado completo de empresas encuestadas, se detallan en las páginas siguientes de este informe.

El bisfenol A es una sustancia que virtualmente todos los europeos tenemos ya en nuestro cuerpo, principalmente a través de la dieta, y que centenares de estudios científicos relacionan con serios efectos adversos para la salud a niveles bajísimos de concentración, en especial para personas vulnerables como las mujeres embarazadas.

En este contexto, la realización del presente informe perseguía los siguientes objetivos:

 Conocer e informar al consumidor sobre qué empresas utilizan o no el bisfenol A en sus envases alimentarios, a fin de mejorar la posibilidad de evitar o elegir productos en función de esta información.
 Concienciar a las empresas del sector alimentario de la importancia de esta cuestión y promover actitudes de cambio entre las que no se hayan planteado aún la sustitución del bisfenol A.
 Reforzar la petición oficial que la Fundación Vivo Sano hizo al Gobierno en 2013 para que prohíba urgentemente la presencia de bisfenol A en materiales que estén en contacto con alimentos y bebidas, siguiendo los pasos de Francia, que ya ha legislado en este sentido.

Conclusiones más destacadas de la encuesta

Los datos manejados por la Fundación Vivo Sano en este informe se basan exclusivamente en las declaraciones voluntarias de las empresas. Por tanto, este documento no pretende ser una guía de compra para el consumidor, aunque sí es útil para hacer un dibujo de la situación actual a la que se enfrentan, conscientes o no, los ciudadanos. Algunas conclusiones del informe son:

 Existe una gran falta de transparencia de la industria en aspectos que pueden afectar a la salud del consumidor, como el que nos ocupa. El hecho de que un 72% de las empresas no respondiera a nuestra solicitud de información demuestra grandes deficiencias de comunicación. Ello hace difícil obtener información concreta y muestra que la opacidad sigue dominando entre una buena parte de la industria.
 No se está respetando el derecho del ciudadano que quiera saber qué envases tienen o no tienen bisfenol A para poder elegir libremente.
 La buena noticia es que un porcentaje importante de las que contestaron, más de un 60%, sí afirmaron estar tomando medidas para eliminar el bisfenol A o al menos estar estudiándolo.

¿Qué suponen los resultados de esta encuesta?

 Los resultados de nuestra encuesta dejan en evidencia la inacción de la Administración, al mostrar que muchas empresas van por delante de ella y ya están trabajando para eliminar el bisfenol A.
 Esto refuerza la necesidad de que la Administración se apresure a poner en marcha medidas para prohibir por ley el uso del bisfenol A en materiales que puedan estar en contacto con alimentos y bebidas (y en tanto eso llega, establecer la obligatoriedad de etiquetar los productos informando de la presencia o no de la sustancia, tal y como se ha hecho en Francia).
 La Administración española no puede seguir escudándose en que espera a ver qué se decide a nivel europeo, cuando incluso algunas de las empresas involucradas ya han tomado medidas.
 Los resultados también dejan en evidencia a aquellas empresas que, amparándose en argumentos semejantes a los de la Administración, aún no han dado pasos para eliminar el bisfenol A de los envases en contacto con alimentos y bebidas.
 Ante la imposibilidad de que los ciudadanos puedan saber hoy por hoy qué envases contienen bisfenol A y qué envases están libres de esta sustancia, es imprescindible que el Gobierno prohíba urgentemente la presencia de este compuesto químico en los materiales en contacto con alimentos.

Algunas empresas ya están eliminando el bisfenol A de las latas y otros envases alimentarios

Los datos recogidos en este informe refuerzan la necesidad de que la Administración prohíba el bisfenol A en los materiales en contacto con alimentos tal y como ya están haciendo, de hecho, algunas empresas.

Los datos obtenidos al realizar la presente encuesta refuerzan nuestra campaña en pro de la urgente eliminación del bisfenol A en materiales en contacto con alimentos en España.

La constatación de que ya hay empresas importantes que están adoptando medidas voluntarias es relevante. La eliminación del bisfenol A se está abriendo camino y es absurdo que, siendo así, la actuación oficial vaya por detrás de lo que ya asume una parte del sector.

Si una de las posibles razones de que el Gobierno no haya actuado debidamente hasta ahora pudiera ser no querer perjudicar los intereses económicos de alguna empresa, los resultados de este informe deberían disuadirle de tal postura: un cierto número de empresas ya está adoptando medidas y demostrando con ello que es asumible y viable para ellas hacerlo.

La inacción por parte de las autoridades competentes solo servirá para retrasar algo que acabará imponiéndose tarde o temprano pero que, en aras de la protección de la salud, sería mejor que fuese temprano que tarde.

¿Por qué hay que eliminar el bisfenol A de las latas de comida?

El bisfenol A es un contaminante alimentario y ambiental que actúa como un disruptor endocrino y que, por ello, según muchos estudios, podría alterar el equilibrio hormonal humano, a veces a niveles muy bajos de concentración, similares a los que de hecho, dicha sustancia es detectada ya en los cuerpos (por ejemplo en la sangre y la orina) de la gran mayoría de la población del mundo desarrollado. Centenares de investigaciones asocian la exposición a esta sustancia, a dosis muy bajas, con una amplia gama de posibles problemas de salud (ver más información en el Anexo).

Por ello, su presencia en envases, recipientes o materiales destinados a estar en contacto con alimentos y bebidas, sean cuales sean (por ejemplo latas), es motivo de preocupación.

De hecho la principal vía de exposición humana a esta sustancia, esto es, la principal manera por la que llega a nuestros cuerpos es la alimentación, especialmente por la contaminación procedente de esos materiales, desde los cuales pasan al producto alimentario contenido en ellos.

La Comisión Europea, así como algunos Estados a lo largo y ancho del mundo, ya han prohibido la presencia del bisfenol A en biberones y/o en otros recipientes destinados a alimentos infantiles, confirmando con medidas oficiales la necesidad de protegernos de los posibles efectos de esa sustancia.

Sin embargo esas medidas son insuficientes ya que, si bajas cantidades de bisfenol A podrían afectar a un niño, mucho más afectarán, por ejemplo, a un embrión en desarrollo dentro de una mujer embarazada. Pese a ello, el bisfenol A sigue presente en infinidad de envases de alimentos que estas personas y otras pueden consumir.

Por ello, y en consonancia con las más diversas declaraciones científicas, es necesario ampliar las medidas de protección a la salud, en línea con lo que ya se está planteando en Europa, yendo más allá de los biberones y otros productos infantiles. De hecho, la Asamblea Nacional de Francia aprobó por unanimidad en octubre de 2012 una ley que prohíbe el bisfenol A en TODOS los materiales, envases y recipientes que puedan estar en contacto con alimentos, sea cual sea la edad de las personas a los que estén destinados.

Los poderes públicos están obligados a velar por la salud de los consumidores frente a cualquier posible amenaza y, por lo tanto, en el caso que nos ocupa, deben adoptar con urgencia medidas tendentes a que se reduzca la presencia de bisfenol A en el cuerpo de las personas.

La encuesta y nuestra iniciativa para la eliminación del bisfenol A en cualquier clase de material en contacto con alimentos y bebidas

El presente informe se inscribe dentro de la iniciativa1 que la campaña Hogar sin tóxicos de la Fundación Vivo Sano puso en marcha a principios de 2013 para la eliminación de una sustancia contaminante que está generando una enorme preocupación en la comunidad científica internacional: el bisfenol A en los envases, tales como latas (en el Anexo hay un resumen de la iniciativa).

El motivo: la contaminación de los alimentos a interior de esos recipientes es la principal vía de exposición humana a esta sustancia según las investigaciones científicas realizadas. Y se trata de una sustancia asociada a infinidad de problemas sanitarios.

Así, desde nuestra campaña Hogar sin Tóxicos solicitamos a los poderes públicos en España que, a imagen de lo que ya se ha hecho en Francia, se prohibiese legalmente la presencia de esta sustancia en cualquier clase de material que esté en contacto con alimentos y bebidas.

Es por todo ello que también instamos a las empresas que comercialicen productos alimentarios a que dejen de utilizar envases que contengan bisfenol A sin esperar a que la Administración adopte medidas, ante la evidencia científica existente.

Las autoridades españolas no están actuando debidamente

Ha pasado ya un tiempo lo bastante prolongado desde que hicimos llegar nuestra propuesta a las autoridades como para poder afirmar que se está demorando en exceso la adopción de medidas oficiales en este tema.

Entre tanto, hemos mantenido contacto con diferentes responsables de fuerzas políticas, del Gobierno y de la oposición. Uno de los resultados de esta labor ha sido la puesta en marcha de diferentes iniciativas parlamentarias. Sin embargo, aún no se han obtenido resultados dignos de consideración.

En el Partido Popular se han realizado gestiones dentro de la formación, pero aún no se ha presentado ninguna iniciativa en el Congreso. Otros partidos sí han presentado algunas iniciativas: por ejemplo una proposición no de ley2 y una enmienda3 a la Ley de Evaluación de Impacto Ambiental por parte del PSOE y una pregunta parlamentaria con respuesta escrita4, y una proposición no de ley5 por parte de la Izquierda Plural. Pero las respuestas a las preguntas por parte del Gobierno no abordaban en ningún caso la adopción de medida alguna, más allá de esperar a lo que se resuelva en Europa, y las proposiciones no de ley aún no han llegado a ser debatidas en comisión en el Congreso de los Diputados.

Los representantes públicos españoles y la Administración, en nuestra opinión, no están actuando a la altura del reto de salud pública que, según una amplia literatura científica, representa el asunto del bisfenol A.

Ante la desidia oficial, es importante saber qué están haciendo las empresas

A consecuencia de la desidia oficial decidimos comprobar qué estaba haciendo en este asunto otro de los actores principales, las propias empresas alimentarias que usan estos envases y las que los distribuyen.

Porque, al margen de las acciones políticas que lleguen o no a acometerse, es importante conocer qué está haciendo el sector privado en esta cuestión, y comprobar si esa lentitud y desidia que observamos en los poderes públicos se da también en las compañías involucradas directamente en el asunto. Porque, al fin y al cabo, ellas pueden ser también responsables, y muy directos, por acción o inacción, de la presencia de bisfenol A en sus productos.

Queríamos comprobar hasta qué punto estas empresas estaban esperando a ver si se toman medidas por parte de la Administración española (de forma parecida a como ésta espera a que se tomen medidas a escala europea) o si estaban adelantándose a la posible adopción de medidas oficiales a fin de proteger mejor a sus clientes y/o para atender la inquietud de los mismos. O también, para evaluar si las medidas emprendidas en otros países, como Francia, están teniendo efectos en el mercado español.

De hecho en países de todo el mundo ha habido muchas medidas voluntarias de eliminación del bisfenol A de los envases alimentarios aun cuando no existía una normativa que obligase a ello. Simplemente porque una serie de empresas, preocupadas por la concienciación ciudadana sobre el asunto, decidían prescindir del bisfenol A (en el capítulo correspondiente se dan datos al respecto).

Así, para saber hasta qué punto podía estar sucediendo algo semejante, a un nivel u otro, en el mercado alimentario español, decidimos realizar una encuesta entre una amplia muestra de las empresas que operan en él, preguntándoles sobre su postura al respecto. Fruto de ello es el presente informe.