Mobiliario / maderas

Los muebles y maderas pueden introducir en el hogar, según sea su origen, una serie de compuestos nada deseables.

mobiliario y maderaLas maderas, por ejemplo, pueden haber recibido una serie de tratamientos altamente tóxicos a fin de que se conserven.

Por una serie de razones , que tienen que ver básicamente, con el olvido de una secular tradición de cultura de la madera, hoy muchas maderas pueden tender a estropearse y ser víctimas del ataque de plagas, como insectos que se la coman u hongos.

Ello ha venido de la mano con una sistemática utilización de sustancias químicas sintéticas como conservantes. Muchas veces muy tóxicas. Por ejemplo, la creosota, un hidrocarburo aromático policíclico que se ha visto asociado a los más diversos escándalos sanitarios, o el no menos famoso pentaclorofenol. Otras sustancias que se han venido empleando como conservantes de la madera son el arsénico , el lindano, el dieldrin o el permetrin.

Capítulo aparte merecen algunas pinturas y barnices tóxicos que a veces cubren las maderas. Hasta hace no mucho era frecuente que pudieran contener  plomo, hoy menos probable, pero mucho más el que puedan contener disolventes agresivos.

Los acabados de madera pueden contener y emitir las más diversas sustancias. Así las pinturas y algunos tratamientos , por ejemplo, formaldehído, acetona, tolueno, butanol… Los tintes para madera nonano, decano, undecano, dimetiloctano, dimetilnonano, trimetilnonano, trimetilbenceno,… la pintura de poliutetano , nonano, decano, undecano, butanona, etilbenceno, dimetilbenceno,… Las pinturas de látex, 2-Propanona, butanona, etilbenceno, propilbenceno, 1,1-oxibisbutano, propionato de butilo, tolueno… Los barnices para muebles, trimetipentano, dimetilhexano, trimetilhexano, trimetilheptano, etilbenceno, limoneno…

En el caso de la madera conglomerada, cuyo uso está extraordinariamente extendido, sus partículas son unidas frecuentemente con colas que contienen y liberan, a veces durante años , y con más fuerza al principio,  una sustancia muy problemática: el formaldehido (que además también puede estar presente en los tratamientos que se dan en su superficie con melanina-formol).

Hay diferentes clases de conglomerados , unos con más formaldehido y otros con menos (hay una norma, la UNE  56-724-86, que establece ésos tipos, diferenciándolos con categorías que van de la P1 a la P4, siendo esta última la que más contiene de este compuesto).

Maderas prensadas como los tableros de aglomerado o contrachapado, por ejemplo, pueden emitir sustancias como el ya citado formaldehído, a-pineno, xilenos, butanol, acetato de butilo, hexanal, acetona, etc

Los muebles de plástico pueden ser una fuente más de liberación de sustancias tales como los ftalatos o los retardantes de llama.

Y los muebles con tejidos, como los sofás, por ejemplo, aparte de contaminantes como los retardantes de llama pueden contener en algunos casos sustancias que han sido aportadas a los mismos para evitar que acumulen organismos vivos, por ejemplo fungicidas (el caso más famoso de esto ha sido el escándalo del dimetilfumarato que ha afectado a muchas personas en Europa).

Tapicerías y cortinajes pueden contener cosas como formaldehído, cloroformo, metilcloroformo, tetracloroetileno, tricloroetileno, retardantes de llama…

Otras veces las fuentes de emisión de contaminantes pueden ser más sutiles. Así por ejemplo, las emisiones de sustancias como disisocianatos, formaldehido o retardantes de llama desde ciertos colchones de espuma de poliuretano.

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