Autoinmunidad

Las enfermedades autoinmunes -lupus, esclerodermia, tiroiditis, diabetes tipo 1, esclerosis múltiple, artritis reumatoide...- están creciendo mucho en incidencia en las últimas décadas. Una de las razones puede ser el peso que en muchos casos pueden tener los factores ambientales, entre los cuales están las sustancias tóxicas, como se ha visto por ejemplo en relación a la esclerodermia y los disolventes.

No hay ninguna descripción de la foto disponible.
Si se consulta alguna base de datos sobre la cuestión se encuentra con que los anticuerpos de autoinmunidad se han vinculado, con mayor o menor peso de evidencia, con sustancias tales como benceno, formaldehído, disolventes, mercurio, tricloroetano, tricloroetileno, cadmio,sílice, amianto, carbamatos, clordano, cromo, heptacloro, pesticidas organoclorados, pentaclorofenol, cloruro de vinilo, piretrinas / piretroides, etc.

La esclerodermia, en concreto, ha sido asociada a sustancias como disolventes, benceno, tolueno, xileno, tricloroetileno, 1,1,1-tricloroethano, cloruro de vinilo, tetracloruro de carbono, resinas epoxi, n-hexano, tetracloroetileno…

A algunas de las sustancias implicadas podemos exponernos en nuestro propios hogares, como es el caso de determinados compuestos orgánicos volátiles, como el formaldehido o el benceno, o con las resinas epoxi, por no citar más.

Además, hay algunos estudios que han asociado removedores de pintura con la esclerodermia, tintes de pelo con la artritis reumatoide, o ciertos lápices de labios con el lupus eritematoso sistémico.

Es un tema en el que todo lo que queda por ser investigado y aclarado no debe impedir que se sea cauto.

Botón Ver referencias 

 PATOLOGÍAS RELACIONADAS
  » Alergias
  » Asma
  » Inmunosupresión